La mujer es un lienzo en el que la sociedad se expresa. Y ella, se deja pintar. De hecho, también tiene las manos manchadas. Es lo que ha aprendido. La educación, el trabajo, la cultura van poniéndole sus huellas sobre pecho, nalgas, vientre o espalda. Hay que aguantar, hay que ser el cuerpo, el útero, la casa, la que llega a todo, la mejor, tener hijos, los mejores hijos, ser las mejores madres, demostrar que en el trabajo también pueden con todo, ser de mil colores y preciosas y seguir brillando, ser la obra de arte resultante de toda esa mezcla de color… aunque en el fondo ella, ellas, solo quieran ser y ya está.

Nadia Sous